Un consultorio no es una peluquería con guardapolvo. Los turnos son parecidos, pero lo que hay detrás no: la ficha del paciente, la obra social, la factura y la responsabilidad sobre los datos. Esta es la lista con la que conviene comparar antes de decidir, en el orden en que suelen doler.
1. Agenda por profesional, con sobreturnos
Cada profesional con su agenda, sus días y sus prestaciones, y el paciente eligiendo con quién. Y que se pueda meter un sobreturno cuando hace falta, sin pisar a nadie ni romper la grilla. Si el sistema sólo tiene una agenda o no permite el sobreturno, en un mes lo estás esquivando con un cuaderno.
2. Recordatorios que lleguen
Un paciente que falta es una hora de consultorio vacía. Pedí un recordatorio automático antes del turno. Y preguntá cómo funciona el de WhatsApp: hay sistemas que lo mandan solos y otros, como bela APP hoy, donde el mensaje queda escrito con los datos del turno y lo mandás con un toque. Que te lo digan derecho.
3. Historia clínica con acceso por profesional
Evoluciones por turno, estudios adjuntos, antecedentes y alergias, y que cada profesional vea sólo lo suyo. Preguntá también si las indicaciones se le pueden mandar al paciente por email desde la misma ficha, y dónde quedan los datos.
4. Obras sociales y copagos
Lo que más tiempo se lleva a fin de mes. El sistema tiene que saber qué cobertura tiene cada paciente, cuánto es el copago de cada una y cobrar ese copago como precio del turno, no el valor particular. Y armarte el informe para presentar la liquidación sin papelitos.
5. Factura sin salir del turno
Si sos monotributista, la Factura C de ARCA tiene que salir desde el mismo turno, con CAE y QR, al cobrar. Facturar a la noche de a uno es lo que hace que muchos no facturen. Si necesitás Factura A o B, preguntalo antes: no todos la emiten (bela APP hoy emite C).
6. Videollamada
Para las consultas a distancia, el link de la videollamada tiene que generarse con el turno y llegarle al paciente en la confirmación, sin que vos armes la reunión a mano. Si ya usás Meet o Zoom, que te deje pegar tu propio link.
7. Cuánto cuesta cuando crecés
Acá está la trampa más común. Muchos sistemas cobran por profesional: parecen baratos con uno y se triplican con tres. Antes de decidir, hacé la cuenta con el equipo que vas a tener en un año, no con el de hoy. bela APP cobra un precio plano: Gold es $99.000 por mes con profesionales sin límite, con historia clínica, obras sociales, factura C y YAMI incluidos.
8. Tus datos son tuyos
Que puedas exportar pacientes, turnos e historial a una planilla cuando quieras, que haya copias de seguridad diarias, y que no haya permanencia. Si el día de mañana te querés ir, tenés que poder irte con todo.
9. Soporte de acá
Un WhatsApp al que alguien conteste en tu horario, en tu idioma, y que conozca ARCA y las obras sociales. Cuando algo falla un lunes a las 9 con la sala llena, esto vale más que cualquier función.
La prueba: armá tu consultorio en 15 minutos
La única forma de saber si un sistema te sirve es cargarlo con tus prestaciones, tus obras sociales y tu horario, y ver cómo queda. En bela APP la cuenta se crea con Google en un minuto, un asistente de tres pasos deja tu página publicada, y tenés 14 días de Gold sin tarjeta para probar historia clínica, obras sociales, factura y YAMI. Después, si querés, seguís en Free.
Para consultorios: mirá qué hace bela APP con historia clínica, obras sociales y factura C en belapp.ar/para/consultorios, o creá tu cuenta gratis.